Pruebas

Alcidez Montesdeoca

El último de una familia cuya pléyade brillo con luz propia en el firmamento de la escultura religiosa en San Antonio, nació el 19 de mayo de 1930, hijo de Manuel Montesdeoca (canterón de profesión) y de Georgina Montesdeoca. Alcides, hombre de aguda observación, quien a sus sesenta y ocho años todavía trabajaba en su taller con la ayuda de sus discípulos: Juan Padilla y Cruz Santacruz, (en consideración a que anteriormente a ellos se formaron otros escultores de la calidad de Jorge Yépez, José Miguel Fuente, Alonzo Remache, Cruz Carrillo, y los hermanos Collahuazo.)

Alcidez Montesdeoca

El último de una familia cuya pléyade brillo con luz propia en el firmamento de la escultura religiosa en San Antonio, nació el 19 de mayo de 1930, hijo de Manuel Montesdeoca (canterón de profesión) y de Georgina Montesdeoca. Alcides, hombre de aguda observación, quien a sus sesenta y ocho años todavía trabajaba en su taller con la ayuda de sus discípulos: Juan Padilla y Cruz Santacruz, (en consideración a que anteriormente a ellos se formaron otros escultores de la calidad de Jorge Yépez, José Miguel Fuente, Alonzo Remache, Cruz Carrillo, y los hermanos Collahuazo.)

El escultor comento con mucha sinceridad, que no nació con la vocación suficiente para adelantarse en el lenguaje de la escultura religiosa, sin embargo, afirmo que su abuelo Antonio Montesdeoca, discípulo de Daniel Reyes y padre de Gonzalo, Miguel y Cesar Montesdeoca, el cual ejerció una influencia directa cuando niño, lo exhortó a que “trabaje”; y por esa razón, se sintió obligado a incursionar en la imaginería cuando le faltaban algunos años para cumplir los diez.

Al escultor en su formación, su maestro lo guio hacia un proceso académico directo en lo que a la madera se refiere es decir obviando otros pasos como el dibujo natural; y consecuentemente comenzó su comprensión de la anatomía, iniciándose en la talla de las manos y después de alcanzar el suficiente oficio, continuo con el estudio de los pies, luego el pelo y finalmente el rostro; a más de maestro Antonio Montesdeoca, se formó también con los escultores, Cesar Montesdeoca, (escultor y pintor) discípulo de los hermanos Daniel y Luis Reyes así como también de Miguel Montesdeoca.

Alcidez Montesdeoca

El último de una familia cuya pléyade brillo con luz propia en el firmamento de la escultura religiosa en San Antonio, nació el 19 de mayo de 1930, hijo de Manuel Montesdeoca (canterón de profesión) y de Georgina Montesdeoca. Alcides, hombre de aguda observación, quien a sus sesenta y ocho años todavía trabajaba en su taller con la ayuda de sus discípulos: Juan Padilla y Cruz Santacruz, (en consideración a que anteriormente a ellos se formaron otros escultores de la calidad de Jorge Yépez, José Miguel Fuente, Alonzo Remache, Cruz Carrillo, y los hermanos Collahuazo.)

El escultor comento con mucha sinceridad, que no nació con la vocación suficiente para adelantarse en el lenguaje de la escultura religiosa, sin embargo, afirmo que su abuelo Antonio Montesdeoca, discípulo de Daniel Reyes y padre de Gonzalo, Miguel y Cesar Montesdeoca, el cual ejerció una influencia directa cuando niño, lo exhortó a que “trabaje”; y por esa razón, se sintió obligado a incursionar en la imaginería cuando le faltaban algunos años para cumplir los diez.

Al escultor en su formación, su maestro lo guio hacia un proceso académico directo en lo que a la madera se refiere es decir obviando otros pasos como el dibujo natural; y consecuentemente comenzó su comprensión de la anatomía, iniciándose en la talla de las manos y después de alcanzar el suficiente oficio, continuo con el estudio de los pies, luego el pelo y finalmente el rostro; a más de maestro Antonio Montesdeoca, se formó también con los escultores, Cesar Montesdeoca, (escultor y pintor) discípulo de los hermanos Daniel y Luis Reyes así como también de Miguel Montesdeoca.

Alcidez Montesdeoca

El último de una familia cuya pléyade brillo con luz propia en el firmamento de la escultura religiosa en San Antonio, nació el 19 de mayo de 1930, hijo de Manuel Montesdeoca (canterón de profesión) y de Georgina Montesdeoca. Alcides, hombre de aguda observación, quien a sus sesenta y ocho años todavía trabajaba en su taller con la ayuda de sus discípulos: Juan Padilla y Cruz Santacruz, (en consideración a que anteriormente a ellos se formaron otros escultores de la calidad de Jorge Yépez, José Miguel Fuente, Alonzo Remache, Cruz Carrillo, y los hermanos Collahuazo.)

El escultor comento con mucha sinceridad, que no nació con la vocación suficiente para adelantarse en el lenguaje de la escultura religiosa, sin embargo, afirmo que su abuelo Antonio Montesdeoca, discípulo de Daniel Reyes y padre de Gonzalo, Miguel y Cesar Montesdeoca, el cual ejerció una influencia directa cuando niño, lo exhortó a que “trabaje”; y por esa razón, se sintió obligado a incursionar en la imaginería cuando le faltaban algunos años para cumplir los diez.

Al escultor en su formación, su maestro lo guio hacia un proceso académico directo en lo que a la madera se refiere es decir obviando otros pasos como el dibujo natural; y consecuentemente comenzó su comprensión de la anatomía, iniciándose en la talla de las manos y después de alcanzar el suficiente oficio, continuo con el estudio de los pies, luego el pelo y finalmente el rostro; a más de maestro Antonio Montesdeoca, se formó también con los escultores, Cesar Montesdeoca, (escultor y pintor) discípulo de los hermanos Daniel y Luis Reyes así como también de Miguel Montesdeoca.

Alcidez Montesdeoca

El último de una familia cuya pléyade brillo con luz propia en el firmamento de la escultura religiosa en San Antonio, nació el 19 de mayo de 1930, hijo de Manuel Montesdeoca (canterón de profesión) y de Georgina Montesdeoca. Alcides, hombre de aguda observación, quien a sus sesenta y ocho años todavía trabajaba en su taller con la ayuda de sus discípulos: Juan Padilla y Cruz Santacruz, (en consideración a que anteriormente a ellos se formaron otros escultores de la calidad de Jorge Yépez, José Miguel Fuente, Alonzo Remache, Cruz Carrillo, y los hermanos Collahuazo.)

El escultor comento con mucha sinceridad, que no nació con la vocación suficiente para adelantarse en el lenguaje de la escultura religiosa, sin embargo, afirmo que su abuelo Antonio Montesdeoca, discípulo de Daniel Reyes y padre de Gonzalo, Miguel y Cesar Montesdeoca, el cual ejerció una influencia directa cuando niño, lo exhortó a que “trabaje”; y por esa razón, se sintió obligado a incursionar en la imaginería cuando le faltaban algunos años para cumplir los diez.

Al escultor en su formación, su maestro lo guio hacia un proceso académico directo en lo que a la madera se refiere es decir obviando otros pasos como el dibujo natural; y consecuentemente comenzó su comprensión de la anatomía, iniciándose en la talla de las manos y después de alcanzar el suficiente oficio, continuo con el estudio de los pies, luego el pelo y finalmente el rostro; a más de maestro Antonio Montesdeoca, se formó también con los escultores, Cesar Montesdeoca, (escultor y pintor) discípulo de los hermanos Daniel y Luis Reyes así como también de Miguel Montesdeoca.